Esta comunidad, que hasta finales de 2024 estaba formada por tres religiosos, no se encontraba entre las situaciones de emergencia identificadas a comienzos de 2024. No obstante, con el inicio de las obras en la iglesia promovidas por los Píos Establecimientos Franceses (julio de 2023), la situación de la comunidad de San Claudio fue tratada con frecuencia en las reuniones del Consejo Provincial Ordinario, también porque, al cerrarse la iglesia por los trabajos y utilizarse la “capilla grande” como lugar de celebración y oración, el flujo de fieles se había reducido aún más.
Además, por parte francesa se nos hizo notar el incumplimiento del Convenio -establecido en 1886 entre la Embajada de Francia ante la Santa Sede y la misma Santa Sede con motivo de la llegada de nuestra Congregación a San Claudio-, que preveía la presencia de dos eclesiásticos de nacionalidad francesa. Este problema podría haberse resuelto con la incorporación de tres religiosos franceses de la “Comunidad de San Martín” (identificada por el Vicariato de Roma), quienes habrían venido a vivir en nuestra casa y habrían colaborado con nuestros religiosos en el ministerio de la iglesia, especialmente en la acogida de peregrinos franceses. Sin embargo, esta convivencia de dos comunidades no resultó viable.
La situación de nuestra comunidad se volvió más delicada con el nombramiento del P. Giulio Maccali como superior de la comunidad de la Curia General, a donde se trasladó el 20 de diciembre de 2024. La posibilidad de incorporar a un tercer religioso tras su salida se vio obstaculizada tanto por la dificultad de encontrar un hermano adecuado como por la constatación, reiteradamente expresada por los religiosos de la comunidad, de que este santuario nuestro es ya poco frecuentado. En este contexto, y teniendo también en cuenta la edad y el estado de salud de los dos hermanos que quedaban, el Consejo Provincial Ordinario consideró oportuno proceder al cierre de esta comunidad en un plazo breve.
En la reunión del 19 de marzo de 2025, el Consejo Provincial Ampliado decidió oficialmente el cierre de la comunidad de San Claudio en Roma. El P. Provincial informó de ello al P. General, solicitándole que emitiera el decreto de supresión canónica con fecha del 30 de junio de 2025. El Consejo General, antes de aceptar nuestra solicitud, quiso retomar los contactos con los distintos Entes responsables de San Claudio para verificar la posibilidad de que esta casa pudiera seguir perteneciendo a nuestra Congregación (bajo la responsabilidad de la Curia General o de otra Provincia) como casa de formación para religiosos SSS.
Sin embargo, este intento no tuvo éxito, y así, a comienzos de junio, desde la Curia General se nos envió el decreto de supresión canónica de la casa de Roma San Claudio, con fecha oficial del 30 de junio de 2025. No obstante, aseguraremos nuestra presencia hasta el próximo 1 de septiembre, también para permitir el traspaso de responsabilidades y la incorporación de los tres religiosos de la “Comunidad de San Martín”, quienes tomarán nuestro lugar y continuarán con nuestro ministerio.
Notiziario n.17 - 15 Junio 2025
Provincia de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento
Italia-España
Conclusión del proceso por parte de la Curia general
del cierre de la casa de San Claudio
Una vez conocida le decisión de la Provincia italiana de dejar definitivamente la casa de San Claudio (cfr. Notiziario n.17) desde la Curia General se trató de buscar una continuidad de la presencia y misión SSS en la mencionada Comunidad.
Los motivos fueron varios, la relevancia histórica y afectiva de la casa no solo para la Provincia italiana, si no para toda la Congregación ya que fue sede de la Curia general hasta el traslado, bajo la dirección del Padre Longari, a su actual ubicación. Además de haber formado parte de esa comunidad numerosos estudiantes provenientes de diversas provincias del mundo.
En su décima reunión del Consejo general celebrada a finales del mes de abril de 2025, el consejo reflexionó detenidamente sobre la posibilidad de que la casa recobrara una de sus funciones originales: un espacio de vida y estudio formado por una comunidad de estudiantes acompañados por la presencia estable de dos sacerdotes de “habla francesa”. Estos sacerdotes tendrían la misión de animar la vida cotidiana de los estudiantes y asegurar la atención pastoral del santuario, promoviendo la acogida, la oración, las celebraciones y la espiritualidad eucarística.
Ante esta realidad, el Consejo General encomendó al P. José Antonio Rivera la misión de acompañar un último intento en búsqueda de una solución viable. En este marco, se realizaron dos reuniones virtuales por medio de la plataforma Zoom. La primera, el 13 de mayo de 2025, fue con el responsable de los “Píos Establecimientos franceses” en Roma. En ella se expusieron, por nuestra parte, las razones que fundamentaban el deseo de mantener la presencia SSS en San Claudio, y por parte francesa, se explicaron los pasos dados hasta el momento. Aunque se buscó un posible acuerdo, se evidenció que las decisiones superaban las competencias del interlocutor, por lo que se propuso una segunda reunión con la embajadora de la Santa Sede en Roma, que tuvo lugar el 20 de mayo de 2025, contando también con la presencia del mencionado responsable de los “Píos Establecimientos”.
El diálogo se desarrolló de manera franca, con un tono muy dispuesto y cordial, lo que facilitó una comunicación abierta y constructiva. Se retomaron los argumentos presentados en la primera reunión y se ofrecieron respuestas, así como nuevas consideraciones. Se destacó la apertura y la buena disposición para encontrar soluciones por ambas partes. No obstante, se llegó a un punto en el que ya no fue posible avanzar significativamente. Los requerimientos presentados -entre ellos, la necesidad de contar con dos sacerdotes de “nacionalidad francesa” y el hecho de que la remuneración económica solo beneficiaría a religiosos de dicha nacionalidad- hicieron inviable la continuación de las negociaciones.
Fue solicitada a la embajadora una respuesta por escrito de los argumentos esgrimidos con el fin de dar razón a la Congregación. Dicha respuesta se recibió el 23 de mayo de 2025 a la que se respondió el día 26 de mayo de 2025 con estas palabras: “… Hoy, con ocasión de nuestro Consejo General, y tras una atenta reflexión sobre su carta así como sobre ciertas otras circunstancias, se ha decidido, con profunda tristeza y gran pesar por nuestra parte, poner fin a nuestra presencia, de más de cien años, en la iglesia de San Claudio y Andrés de Borgognoni en Roma. […] Con la esperanza de que la iglesia continúe siendo un lugar vivo de culto eucarístico y de acogida fraterna, verdadero reflejo de la Eucaristía”.
El Consejo general dio de este modo concluida la gestión por intentar continuar nuestra presencia y misión en San Claudio.
En nombre del Consejo General
Padre José Antonio Rivera Ruiz, sss
Consejero general