Miércoles, 03 Diciembre 2025 09:23

India: Votos perpetuos y ordenaciones diaconales

Los días 13 y 14 de septiembre de 2025, en la capilla de San Francisco Javier, en Colaba, Bombay, fueron un momento de gracia desbordante para nuestra Congregación, nuestras familias y todos los que se unieron a nosotros en la oración. Dos hitos importantes en nuestro camino vocacional se celebraron en el mismo altar sagrado: nuestra profesión perpetua de votos y nuestra ordenación al diaconado.

 

Profesión perpetua

El 13 de septiembre de 2025, nosotros (Ajit Kerketta sss y Merinas Joyson sss) hicimos nuestra profesión perpetua de votos, consagrando nuestras vidas para siempre a Dios en nuestra Congregación del Santísimo Sacramento. Los votos fueron recibidos por el P. Peter Jayakathan SSS, superior provincial de la provincia de Kristu Jyoti, quien también presidió la celebración eucarística.

En su inspiradora homilía, el P. Peter habló sobre el «triunfo con esperanza» que caracteriza el camino de la vocación religiosa. Nos recordó que la fidelidad a la llamada de Dios no está exenta de dificultades, pero que cada prueba se convierte en una victoria cuando se abraza con esperanza en Cristo. Citando a nuestro fundador, San Pedro Julián Eymard, destacó el «triunfo de todo por la esperanza» (RR 90,2 OC vol. VII), subrayando que la verdadera estima de nuestra vocación reside en perseverar fielmente, sin importar los desafíos, porque nuestra esperanza está anclada en el Señor, que nunca falla.

Esta celebración fue un profundo testimonio de la fidelidad de Dios y, para nosotros, fue a la vez humilde y edificante profesar nuestros votos para siempre en presencia de nuestras familias, amigos y miembros de la congregación.

India perp 1

 

Ordenación diaconal

Al día siguiente, 14 de septiembre de 2025, en la fiesta de la Exaltación de la Cruz, tres de nosotros (Ajit Kerketta sss, Bidwan Sobhasundar sss y Merinas Joyson sss) fuimos ordenados diáconos por el obispo Allywin, obispo auxiliar emérito de Bombay.

En su significativa homilía, el obispo Allywin nos instó a abrazar la cruz de Cristo y a ser conscientes de nuestras propias debilidades, para que, con compasión, podamos ayudar a otros que luchan con las suyas. Sus palabras fueron un oportuno recordatorio de que el diaconado no es un cargo de honor, sino un ministerio de humilde servicio arraigado en el sacrificio de Cristo.

Lo que hizo que ambas celebraciones fueran realmente especiales fue la presencia amorosa de nuestras familias, amigos y miembros de nuestra congregación. Su apoyo, sus oraciones y su afecto nos levantaron el ánimo y nos mostraron cómo la gracia de Dios fluye abundantemente a través de las personas que caminan con nosotros. El coro añadió un toque celestial, y cada detalle de las liturgias reflejó la cuidadosa dedicación y generosidad de tantos.

 

Un solo espíritu, una sola gratitud.

Celebrar nuestro compromiso perpetuo y nuestra ordenación en días consecutivos fue más que una coincidencia, fue un regalo divino. Un día prometimos pertenecer totalmente a Cristo y a su misión, siguiendo el espíritu de San Pedro Julián Eymard, y al día siguiente se nos confió el ministerio del servicio en el altar como diáconos.

Ambas celebraciones no fueron solo ceremonias, sino encuentros vivos con la gracia. Fortalecían nuestra convicción de que la vocación es tanto un triunfo como un camino de esperanza, vivido en la debilidad pero fortalecido por Cristo. Estamos eternamente agradecidos a todos los miembros de nuestra familia y a todos los que participaron en nuestra formación, porque su amor y su apoyo nos han convertido en lo que somos hoy.

Con el corazón rebosante, confiamos nuestra futura misión al Señor y a las oraciones de todos los que compartieron estos días con nosotros. Que siempre sigamos siendo fieles servidores de Cristo en la Eucaristía, siguiendo el espíritu de nuestro Fundador. ¡Que venga el reino eucarístico!

 

Diáconos Ajit Kerketta sss,
Bidwan Sobhasundar sss
y Merinas Joyson sss

Modificado por última vez en Miércoles, 03 Diciembre 2025 10:14